Texto#14 Give Up! Conocemos la fórmula: «un objeto cualquiera que nos dona cualquiera». Give up es una obra típicamente Be Boz: un soporte mínimo (el objeto donado); una línea de masa (el flujo de donantes y receptores); y un tiempo prolongado (quince años a partir del 28 de noviembre de 2011). ¿Pero qué sentido debemos atribuirle?
1/El vínculo social
Pocas veces las crisis de los valores ancestrales vienen acompañadas de una crisis
económica grave. Nuestro premio será la magnitud del fenómeno: por su carácter
globalizado, se transmite por todo el planeta gracias a los nuevos medios de
comunicación. Su efecto: un vínculo social que se resquebraja, se empobrece a medida
que las relaciones se virtualizan. La expresión es conocida: «cuando las cosas van mal,
se llenan las sinagogas». Pero, ¿qué pasará cuando hasta los lugares de culto pierdan su
atractivo? Obviamente: un hueco, un vacío, una pérdida. Es como si una parte de la
función simbólica encallase. Las referencias se desvanecen y los corderos saltan los
cercados (que son los dogmas conscientes o inconscientes propios de los grandes
sistemas de pensamiento y de vida). Esa es la razón del espacio creado por Give Up
más allá de los confines de lo tradicional pero del lado de acá de la nada: un espacio
de juego, de transición, donde podríamos iniciar otros sistemas sociales. Una ofrenda
reinterpretada, reinventada, donde el ansia será sustituida por la creación. Una
creación multiforme capaz de cuestionar nuestras nuevas soledades. En pocas palabras, un vector capaz de generar material simbólico. No obstante, por supuesto, el
Objeto no será nunca cualquiera ni tendrá carácter anónimo. Siempre intervendrá un
Sujeto: un Sujeto global surgido de los flujos y los reflujos de los intercambios. Un
Sujeto global, concebido como si de una obra de arte se tratase.
2/ Una matriz simbólica
Give Up no puede por tanto presentarse como una solución ideal. En el mejor de
los casos, será una semilla plantada casi por casualidad. Una obra que se desarrolla al
calor de nuestras proyecciones. El Objeto actuará como un significante que aglutina
significados que se multiplican con cada nuevo eslabón de la cadena humana. Una
sencilla canica translúcida podrá representar tanto a un médium como un balón, una
gota de lluvia o un sol que se apaga. Si la introducimos en otro contexto (por ejemplo,
una instalación o una performance) se transvalorará, se reconfigurará para
enriquecerse con nuevos significados. Los objetos se contarán por millares, igual que
las personas participantes; pensaremos en la actualización de lo inconsciente,
trascendiéndonos con nuestros actos. Decíamos bien: un Sujeto global, moldeado y
construido gracias a asociaciones e imaginarios singulares. Un Sujeto-obra
materializado de mil formas pero cuya unidad (identidad) se revelará con toda
seguridad el gran día. En cuanto al sentido, vendrá por añadidura, mediante una
renuncia a menudo dolorosa. Porque Give Up implica una apertura, un franqueo
poco propicio para nuestros egos.
0 Kommentare:
Publicar un comentario