Mostrando entradas con la etiqueta libro de boz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libro de boz. Mostrar todas las entradas

Texto #15 Pero, ¿cómo identificar al Sujeto global? ¿Cuál es su verdadera identidad? Esta es una cuestión espinosa que debe abordarse desde varios enfoques complementarios. De momento, lo definiremos por lo que no es. El Sujeto global tal y como lo entendemos se opone de todo punto a la uniformización de las psiques que se está produciendo delante de nuestras narices. Una globalización de los mensajes que fluyen y se cruzan por toda la faz de la tierra. Una aldea global habitada por un discurso que silencia los saberes locales. Una palabra pobre que se mantiene a flote fluyendo ininterrumpidamente por nuestros modestos hogares. Esta globalización da lugar a una megacultura de baratillo; una cultura de masas que, a pesar de su fuerza y su omnipresencia, no será nunca más que la espuma de fuerzas más profundas. 

Otra cosa es el Mito: una fuente de verdad, unida al pensamiento sobre los orígenes. Se encuentra, por tanto, en las antípodas de una ficción consagrada a lo espectacular. Se trata más bien de una visión cuyo despliegue, organización y sensibilidad actuarán como antídoto contra el vacío que nos acecha. Una visión a través de otra: apostemos por nuevos mitos que verán la luz del día, nacidos de la intuición de unos y la valentía de otros. Los nuevos mitos se erigirán a modo de murallas frente a una clonación general de las mentes, vapuleadas por las sucesivas modas. Mitos propicios a los artistas que recorren los caminos y las ciudades en busca de un sentido perdido. 

Solo un arte global podrá asir y circunscribir el Sujeto al que nos referimos. Tal será finalmente nuestro intento: un microcosmos de fronteras fluctuantes, que se adentra en todos los registros para inducir un suplemento de alma, allí donde reinan la sumisión y la impregnación ciega. Espíritu de Boz: un nuevo mito. Un mito en gestación. El esbozo de un destino para quienes lo deseen. Una apuesta de futuro. Una nueva alianza nacida del futuro. 

 El Sujeto global es lo opuesto (#) a la globalización de las mentes 

 Los mitos son lo opuesto (#) a la megacultura que va de la mano del capital

Texto#14 Give Up! Conocemos la fórmula: «un objeto cualquiera que nos dona cualquiera». Give up es una obra típicamente Be Boz: un soporte mínimo (el objeto donado); una línea de masa (el flujo de donantes y receptores); y un tiempo prolongado (quince años a partir del 28 de noviembre de 2011). ¿Pero qué sentido debemos atribuirle? 

 1/El vínculo social Pocas veces las crisis de los valores ancestrales vienen acompañadas de una crisis económica grave. Nuestro premio será la magnitud del fenómeno: por su carácter globalizado, se transmite por todo el planeta gracias a los nuevos medios de comunicación. Su efecto: un vínculo social que se resquebraja, se empobrece a medida que las relaciones se virtualizan. La expresión es conocida: «cuando las cosas van mal, se llenan las sinagogas». Pero, ¿qué pasará cuando hasta los lugares de culto pierdan su atractivo? Obviamente: un hueco, un vacío, una pérdida. Es como si una parte de la función simbólica encallase. Las referencias se desvanecen y los corderos saltan los cercados (que son los dogmas conscientes o inconscientes propios de los grandes sistemas de pensamiento y de vida). Esa es la razón del espacio creado por Give Up más allá de los confines de lo tradicional pero del lado de acá de la nada: un espacio de juego, de transición, donde podríamos iniciar otros sistemas sociales. Una ofrenda reinterpretada, reinventada, donde el ansia será sustituida por la creación. Una creación multiforme capaz de cuestionar nuestras nuevas soledades. En pocas palabras, un vector capaz de generar material simbólico. No obstante, por supuesto, el Objeto no será nunca cualquiera ni tendrá carácter anónimo. Siempre intervendrá un Sujeto: un Sujeto global surgido de los flujos y los reflujos de los intercambios. Un Sujeto global, concebido como si de una obra de arte se tratase. 

 2/ Una matriz simbólica Give Up no puede por tanto presentarse como una solución ideal. En el mejor de los casos, será una semilla plantada casi por casualidad. Una obra que se desarrolla al calor de nuestras proyecciones. El Objeto actuará como un significante que aglutina significados que se multiplican con cada nuevo eslabón de la cadena humana. Una sencilla canica translúcida podrá representar tanto a un médium como un balón, una gota de lluvia o un sol que se apaga. Si la introducimos en otro contexto (por ejemplo, una instalación o una performance) se transvalorará, se reconfigurará para enriquecerse con nuevos significados. Los objetos se contarán por millares, igual que las personas participantes; pensaremos en la actualización de lo inconsciente, trascendiéndonos con nuestros actos. Decíamos bien: un Sujeto global, moldeado y construido gracias a asociaciones e imaginarios singulares. Un Sujeto-obra materializado de mil formas pero cuya unidad (identidad) se revelará con toda seguridad el gran día. En cuanto al sentido, vendrá por añadidura, mediante una renuncia a menudo dolorosa. Porque Give Up implica una apertura, un franqueo poco propicio para nuestros egos.

Texto#13: Lo Desconocido (Algunas nociones) 1/ Una experiencia existencial En un día como cualquier otro, nos encontramos inmersos en nuestros automatismos, nuestros ritmos cotidianos, con sus actos y pensamientos habituales, una balada en el bosque, un trabajo pendiente, intercambios con nuestros iguales, las dificultades de la jornada, cuando de repente los flujos se solidifican y nos detenemos, inquietos, asustados, presas del estupor... y la burbuja humana se desmaterializa, se agrieta, ya que se trata de un instante alucinante. Se nos revela de golpe otra dimensión, una abertura astronómica: la inmensidad de nuestra ignorancia, nuestra soledad, ante lo que nos espera. La intuición es deslumbrante. Lo intrahumano no puede seguir maquillando la realidad, encandilándonos y brindándonos tranquilidad. Hay algo más: para nuestra conciencia, un universo insondable. 2/ Una fuerza Lo Desconocido será ese más allá de lo divino conocido y concebido por el hombre, y será una tierra tan yerma que no sabremos darle forma. Pero, ¿cómo abordar aquello que ignoramos? Porque intuimos que, lejos de ser algo amorfo y sin consistencia, lo Desconocido es dinámico y está atravesado por fuerzas aún ocultas, hasta el próximo descubrimiento (científico o no) que nos instruya, nos ilumine y nos revele una parte congruente de nuestra condición humana. 3/ Una hipótesis arriesgada Que en el seno de ese más allá de lo divino y lo humano pueda residir una parte reservada: un orificio, una oquedad, una realidad desprovista de Materia. Llamémosla el Espíritu en estado puro. Una entidad inmaterial, dotada de energía. Una galaxia sin estrella. La caída desesperada del no estar en uno mismo. 4/ Una pedagogía Todas estas consideraciones nos darán, en lo intrahumano, la idea de una pedagogía de la no sabiduría. Esta da paso a la meditación y al viaje: lejos de los confines, de la presunción de ser uno mismo y de cualquier absoluto. Una pedagogía cuyo único ideal es nuestra paz interior, desde el respeto del cuerpo, su santuario.

Texto #12 : La pregunta Se plantean seis preguntas fundamentales (la primera: «¿Existe dios?», la última: «¿Quién soy yo?»). Las respuestas nos llegan de todos los confines del mundo: son un conjunto heterogéneo donde la seriedad coexiste con la candidez, el humor, incluso con un dibujo o un canto. Un conjunto que simboliza el saber humano, en su precariedad, su inconclusión y su carácter finito. Un saber desgastado, rodeado por todas partes de un territorio oscuro, infinitamente más vasto de lo que lo serán jamás nuestros conocimientos: lo Desconocido. Lo ignoto escapará, sin duda, al saber humano, por eficaz, agudo y rico que este sea. Aquí, la luz estará forzosamente confinada entre las tinieblas de nuestra ignorancia. Para siempre. Esto se debe a que lo Desconocido no es, por definición, ni limitable ni aprehensible, ni mucho menos reductible. Avanza y se amplía a medida que nuestros conocimientos aumentan. 

Porque lo Desconocido rompe el confinamiento (anulando la acción del primer antagonista). Los cuestionarios recogidos se escanearán antes de ser introducirlos en las columnas translúcidas. Estas columnas constituirán una instalación específica: el Bosque de Almas. El Ser humano Cualquiera puede responder sin la más mínima censura. En este punto un santo tendría los mismos derechos que un criminal. El anacoreta frecuentará al pedófilo y el cordero pastará con el lobo. Un cuestionario, uno solo, por persona. No queremos ni comprarlos ni hacer acopio para nosotros. El Bosque de Almas está abierto a todo ser humano como tal, sin prejuicios en lo que respecta a filiación, fortuna o valor moral. Es universal tanto en su principio como en su puesta en práctica. Está destinado al ser humano desnudo, frágil y solo frente a la muerte. Es la materialización de la ausencia de juicio, siempre tributario de los Bienes Supremos imaginados por el hombre (anulando el segundo antagonista: la intransigencia). El Tiempo Si pensamos en un periodo de ochenta años, nada impide los rebotes, las continuaciones o los avatares ulteriores. El Bosque de Almas es la concreción del espíritu que la anima, y debe tener continuidad bajo otras formas (que habrá que inventar). 

Ochenta años, una vida entera — ni nosotros ni nuestros colaboradores veremos el final. Símbolo de nuestra vanidad y de lo Desconocido que la rodea, abre una falla, una grieta en el epicentro de nuestro orgullo, tan propenso a impulsarnos hacia adelante. Un orgullo que ha sido desmantelado por nuestra ignorancia y que tendrá que rebrotar, bajar la cabeza y abandonar su deseo más anhelado: la voluntad de poder (el tercer antagonista). El recogimiento A partir de ahora nuestro punto de vista resulta más comprensible: considerar el Bosque de Almas (tanto en su espíritu como en sus formas) como un lugar ideal para el recogimiento. 

Pero, ¿qué somos nosotros exactamente? De hecho lo ignoramos, a pesar de nuestras ilusiones y nuestras verdades. Lo ignoramos en el sentido más rotundo y sin esperanza de remisión. Lo ignoramos, por muy sabia que se haya vuelto la humanidad. Ciegos a nuestros destinos, marcados por lo Desconocido, incapaces de descubrirnos, solo hallaremos sosiego en la humildad. Invisible a sí mismo, el ser humano tendrá que dejarse llevar y lanzarse más allá de sí mismo, sacrificando una instancia mental de la que ya hemos hablado: el Ego y sus fastos (el cuarto antagonista)

Text #21 But how should we understand the incorporation of Beauty among the forces of the universe? Is this in view of a future disclosure? Is this a free exhibition? Or rather should we consider the possibility of a transcendent Outlook? A gigantic fresco then comes to mind. A mural devoted to humans. A shimmering and sparkling mural, designed to dazzle us. In short, a – unique, instantaneous Vision that is free of obstacles. A Vision that has emerged from the depths to provide us with security. The Vision of an ideal beyond the appearances. When confronted with it the artist will stop in his tracks, will freeze – he is shocked. In our microcosm (Spirit of Boz) we will have defined these challenges with these words: a contemplative perspective, beyond contingencies. The fleeting instant of refound harmony, which must be unfolded, extended and amplified. Because at this stage Beauty cannot be anything else: the start of a long meditation on our inner being. A visualisation of oneself, which is gradually raised to the status of a work of art.

Texto n. ° 21 Pero, ¿cómo debemos entender la incorporación de la Belleza entre las fuerzas del universo? ¿Es esto en vista de una divulgación futura? ¿Es esta una exposición gratuita? ¿O más bien deberíamos considerar la posibilidad de una Perspectiva trascendente? Entonces me viene a la mente un fresco gigantesco. Un mural dedicado a los humanos. Un mural reluciente y reluciente, diseñado para deslumbrarnos. En resumen, una visión única, instantánea y libre de obstáculos. Una Visión que ha surgido de las profundidades para brindarnos seguridad. La Visión de un ideal más allá de las apariencias. Cuando se enfrenta a él, el artista se detendrá en seco, se congelará, se sorprenderá. En nuestro microcosmos (Espíritu de Boz) habremos definido estos desafíos con estas palabras: una perspectiva contemplativa, más allá de las contingencias. El instante fugaz de la armonía reencontrada, que debe desplegarse, extenderse y amplificarse. Porque en esta etapa la Belleza no puede ser otra cosa: el inicio de una larga meditación sobre nuestro ser interior. Una visualización de uno mismo, que gradualmente se eleva a la categoría de obra de arte.
Text #20 ! We will have to tweak our reference points. Like this one: the existence of a real aesthetic power at work in the universe. From the will-o’-the-wisp to the star. From the movements of the stars to the peacock’s feather. From the flower to the artist’s painting, they are all driven by the same necessity: a spontaneous and blind movement towards Beauty. Or even: the extraordinary nature of a marking, a stamp, which marks the being. A Letter which goes straight to the heart of the Subject will be quoted. In the Spirit of Boz it is one book that is capable of stunning the reader. Like a literary mosaic that is the fruit of a dream. But this also reveals the limits of the Book of Boz: it is a link, an attempt, a simple outline. It will paraphrase the Bible and will end with a mock trial (the final judgment). The occasion for us to designate another of our thoughts: the profound unity of the three monotheistic religions. The submission to one single god, born of One. Because ultimately the three monotheistic religions are nothing else but one religion torn apart by self-hatred.

Texto # 20! Tendremos que modificar nuestros puntos de referencia. Como éste: la existencia de un poder estético real en acción en el universo. Desde el fuego fatuo hasta la estrella. Desde los movimientos de las estrellas hasta la pluma de pavo real. Desde la flor hasta la pintura del artista, todos están impulsados ​​por la misma necesidad: un movimiento espontáneo y ciego hacia la Belleza. O incluso: el carácter extraordinario de una marca, un sello, que marca el ser. Se citará una Carta que vaya directamente al corazón del Asunto. In the Spirit of Boz es un libro que es capaz de asombrar al lector. Como un mosaico literario fruto de un sueño. Pero esto también revela los límites del Libro de Boz: es un vínculo, un intento, un simple bosquejo. Parafraseará la Biblia y terminará con un juicio simulado (el juicio final). La ocasión para que designemos otro de nuestros pensamientos: la profunda unidad de las tres religiones monoteístas. La sumisión a un solo dios, nacido de Uno. Porque, en última instancia, las tres religiones monoteístas no son más que una religión desgarrada por el odio a uno mismo.

Text #18 We thus have made a distinction between the plot and the transversal grid which underpins the Book of Boz. The plot: three clowns in search of the divine and the twists that their quest leads to. It will be a linear tale, which should be read from start to end. Except that there is something that shapes up the reading process: the meaning that unfolds is constantly put into perspective. Everything happens as if the plot was incessantly stirred up, pierced, and dismantled by the signifieds in it. Other lines appear, different timelines, postponed episodes which refer to other texts which themselves are adrift. “Keywords” which instigate a chain that is connected with other keywords that it crosses. One such keyword among others: the matchbox, where Jack Balance was born, which continues with “heat”, “steam”, “fire”, “will-o’-the-wisp” or “hell” pop up repeatedly in many stories which have nothing to do with each other. Here: it is embroidered, built, progresses from “resonance to resonance”. Hence the difficulty for the reader who is constantly tempted to read it in a traditional way, which is challenged by a structure that is determined by our subconscious. The Book of Boz has a dual structure: a story that makes sense, which is almost romantic, which flows elsewhere, which moves along other borders that are almost imperceptible. The reader wishing to understand it (or even be entertained) will find himself in the hot seat: those things that he wishes to grasp, come undone, to the chagrin of his automatisms. The reader risks constantly getting bogged down in images, even in an outright denial. In reality the Book of Boz like many of our paintings evokes the art of vertigo, a dance step towards the afterlife. Stuck to the desire that haunts it this tale will play with time like a puppet on a string. That is why such a book can always still be read in any possible way, starting from any of the starting points. An absurd and vertiginous text. A text that is similar to a floating mirage, which comes undone, which rises from its own ashes and up only to start all over again. A mirage that is conducive to floating reading, to daydreaming (open the book at a random page: the daydream of the reader with his associations and fantasies, whether rebuilt or not, is just as important, in our eyes, as the source book, i.e. the Book of Boz). But what good is all this, you will say? Why should one refuse to play the game? Why make life so difficult when a little bit of good entertainment would do us a world of good? We always like to forget our ignorance. Isn’t life tough enough already that it spoils the pleasuring of reading something good and reinvigorating?

Texto # 18 Por lo tanto, hemos hecho una distinción entre la trama y la cuadrícula transversal que sustenta el Libro de Boz. La trama: tres payasos en busca de lo divino y los giros a los que conduce su búsqueda. Será un cuento lineal, que debe leerse de principio a fin. Excepto que hay algo que da forma al proceso de lectura: el significado que se despliega se pone constantemente en perspectiva. Todo sucede como si la trama fuera incesantemente agitada, perforada y desmantelada por los significados en ella. Aparecen otras líneas, diferentes líneas de tiempo, episodios aplazados que remiten a otros textos que están a la deriva. "Palabras clave" que instigan una cadena que se conecta con otras palabras clave que cruza. Una de esas palabras clave, entre otras: la caja de cerillas, donde nació Jack Balance, que continúa con "calor", "vapor", "fuego", "fuego fatuo" o "infierno" aparece repetidamente en muchas historias que no tienen nada que ver entre sí. Aquí: se borda, se construye, avanza de “resonancia en resonancia”. De ahí la dificultad para el lector que está constantemente tentado a leerlo de manera tradicional, lo que se ve desafiado por una estructura que viene determinada por nuestro subconsciente. El Libro de Boz tiene una estructura dual: una historia que tiene sentido, que es casi romántica, que fluye a otra parte, que se mueve por otras fronteras que son casi imperceptibles. El lector que desee entenderlo (o incluso entretenerse) se encontrará en el banquillo: esas cosas que desea captar, se deshacen, para disgusto de sus automatismos. El lector corre el riesgo de atascarse constantemente en imágenes, incluso en una negación total. En realidad, el Libro de Boz, como muchas de nuestras pinturas, evoca el arte del vértigo, un paso de baile hacia el más allá. Pegado al deseo que lo acecha, este cuento jugará con el tiempo como un títere en una cuerda. Es por eso que un libro de este tipo siempre se puede leer de cualquier manera posible, comenzando desde cualquiera de los puntos de partida. Un texto absurdo y vertiginoso. Un texto que se asemeja a un espejismo flotante, que se deshace, que surge de sus propias cenizas y vuelve a empezar de nuevo. Un espejismo que conduce a la lectura flotante, a soñar despierto (abrir el libro en una página al azar: el sueño del lector con sus asociaciones y fantasías, reconstruidas o no, es tan importante, a nuestros ojos, como el libro fuente, es decir, el Libro de Boz). Pero, ¿de qué sirve todo esto, dirás? ¿Por qué debería uno negarse a jugar el juego? ¿Por qué hacer la vida tan difícil cuando un poco de buen entretenimiento nos haría mucho bien? Siempre nos gusta olvidar nuestra ignorancia. ¿No es la vida lo suficientemente dura como para estropear el placer de leer algo bueno y revitalizante?

Text #19 The Book of Boz was designed as a dream. The plot basically is the secondary elaboration of a content network which it would never be able to c. A network in which the anarchy is apparent, due to the fact that we want to understand everything at any cost. Like Give Up, this book requires you to let go, to abandon a specific Object. A letting go which, in the positive sense, will always be an offering. Here the fact that a new myth is created which is specific for each and everyone. A myth, namely a structure which we can capture our origins. In one point of emergence, a timeless point, the only one able to identify the global Subject which guides our destinies. How?

Texto # 19 El Libro de Boz fue diseñado como un sueño. Básicamente, la trama es la elaboración secundaria de una red de contenido que nunca podría c. Una red en la que la anarquía se hace patente, por el hecho de que queremos entenderlo todo a cualquier precio. Al igual que Give Up, este libro requiere que se suelte, que abandone un Objeto específico. Un dejar ir que, en sentido positivo, siempre será una ofrenda. Aquí el hecho de que se crea un nuevo mito específico para todos y cada uno. Un mito, es decir, una estructura en la que podemos capturar nuestros orígenes. En un punto de emergencia, un punto atemporal, el único capaz de identificar al Sujeto global que guía nuestros destinos. ¿Cómo?
Text #16 : It is clear that the Spirit of Boz wants to transcend the level of spectacle and entertainment (a spectacle to which today’s films, novels or theatre are condemned, regardless of the depth of the content). Spirit of Boz is not culture in the usual sense of the word. Instead it is a commitment and a lifestyle choice. A key which can be used for all our manifestations: from Be Boz, and paintings to the Book of Boz. Only the strategies that are used are different because Be Boz aims for maximum reach (humanity) while the Book of Boz is limited to the boundaries of something that does not correspond to the standards of what is written and with good reason.

Texto # 16: Está claro que el Espíritu de Boz quiere trascender el nivel del espectáculo y el entretenimiento (un espectáculo al que se condenan las películas, novelas o el teatro de hoy, independientemente de la profundidad del contenido). Spirit of Boz no es cultura en el sentido habitual de la palabra. En cambio, es un compromiso y una elección de estilo de vida. Una clave que se puede utilizar para todas nuestras manifestaciones: desde Be Boz, y pinturas hasta el Libro de Boz. Solo las estrategias que se utilizan son diferentes porque Be Boz apunta al máximo alcance (humanidad) mientras que el Libro de Boz se limita a los límites de algo que no corresponde a los estándares de lo que está escrito y con buena razón.

Text #17 : Three clowns in search of the divine. An inner epic. The Book of Boz invites you on a journey. From resonance to resonance, from association to association it weaves a transversal oblique framework, beyond the developing plot. A framework that is perfect for the subconscious and for the myth underpinning it. The Book of Boz promotes a Vision, which can be funny or tragic, singular and collective, topical and timeless: pure folly, a scandal for raison, the art of vertiginous height. Or else the contrary: a legend, a tale, the promise of peace to come.

Texto n. ° 17: Tres payasos en busca de lo divino. Una epopeya interior. El Libro de Boz te invita a un viaje. De resonancia en resonancia, de asociación en asociación, teje un marco oblicuo transversal, más allá de la trama en desarrollo. Un marco perfecto para el subconsciente y para el mito que lo sustenta. El Libro de Boz promueve una Visión, que puede ser divertida o trágica, singular y colectiva, actual y atemporal: pura locura, un escándalo por la razón, el arte de la altura vertiginosa. O al contrario: una leyenda, un cuento, la promesa de la paz venidera.