Texto #15 Pero, ¿cómo identificar al Sujeto global? ¿Cuál es su verdadera identidad? Esta es una cuestión espinosa que debe abordarse desde varios enfoques complementarios. De momento, lo definiremos por lo que no es. El Sujeto global tal y como lo entendemos se opone de todo punto a la uniformización de las psiques que se está produciendo delante de nuestras narices. Una globalización de los mensajes que fluyen y se cruzan por toda la faz de la tierra. Una aldea global habitada por un discurso que silencia los saberes locales. Una palabra pobre que se mantiene a flote fluyendo ininterrumpidamente por nuestros modestos hogares. Esta globalización da lugar a una megacultura de baratillo; una cultura de masas que, a pesar de su fuerza y su omnipresencia, no será nunca más que la espuma de fuerzas más profundas.
Otra cosa es el Mito: una fuente de verdad, unida al pensamiento sobre los
orígenes. Se encuentra, por tanto, en las antípodas de una ficción consagrada a lo
espectacular. Se trata más bien de una visión cuyo despliegue, organización y
sensibilidad actuarán como antídoto contra el vacío que nos acecha. Una visión a
través de otra: apostemos por nuevos mitos que verán la luz del día, nacidos de la
intuición de unos y la valentía de otros. Los nuevos mitos se erigirán a modo de
murallas frente a una clonación general de las mentes, vapuleadas por las sucesivas
modas. Mitos propicios a los artistas que recorren los caminos y las ciudades en busca
de un sentido perdido.
Solo un arte global podrá asir y circunscribir el Sujeto al que
nos referimos. Tal será finalmente nuestro intento: un microcosmos de fronteras
fluctuantes, que se adentra en todos los registros para inducir un suplemento de alma,
allí donde reinan la sumisión y la impregnación ciega. Espíritu de Boz: un nuevo mito.
Un mito en gestación. El esbozo de un destino para quienes lo deseen. Una apuesta de
futuro. Una nueva alianza nacida del futuro.
El Sujeto global es lo opuesto (#) a la globalización de las mentes
Los mitos son lo opuesto (#) a la megacultura que va de la mano del capital
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